Mitos y realidades sobre las vacunas para enfermedades respiratorias

8 de Octubre 2026

Las vacunas respiratorias (COVID-19, influenza, neumococo y, más recientemente, Virus Sincicial Respiratorio VSR) han salvado millones de vidas. Aun así, persisten mitos que generan dudas y reducen la intención de vacunarse. Aquí rebatimos los mitos más frecuentes con evidencia clara y fuentes confiables.1

Mito 1 — “Las vacunas causan la enfermedad que deberían prevenir”

Realidad: En el caso de las vacunas contra COVID-19 de ARNm (por ejemplo, Pfizer‑BioNTech y Moderna), no se administra el virus completo: se entregan instrucciones (ARNm) para que el cuerpo produzca una proteína del virus y así entrene al sistema inmune. Por eso, no es posible “contraer COVID‑19” por estas vacunas. Algunas reacciones leves (dolor local, fiebre, cansancio) pueden ocurrir y suelen indicar que el organismo está generando protección. 2,4

Mito 2 — “Recibir muchas vacunas debilita el sistema inmunológico”

Realidad: La evidencia refuta la idea de que “demasiadas vacunas” debiliten las defensas. Revisiones sobre seguridad vacunal explican que las vacunas actuales contienen un número limitado de componentes inmunológicos y que, con el tiempo, la exposición total a estos componentes ha disminuido. Además, estudios en grandes poblaciones no han encontrado que recibir más vacunas se asocie con más infecciones no relacionadas con vacunas. 1,5

Mito 3 — “Si ya tuve la enfermedad (ej. COVID o VSR), no necesito vacunarme”

Realidad: La inmunidad tras una infección puede variar en intensidad y duración; por eso, mantenerse al día con la vacunación recomendada puede ofrecer una protección más consistente frente a enfermedad grave. En el caso de COVID‑19, materiales basados en evidencia señalan que, tras recuperarse, quienes no se mantienen al día con la vacunación tienen mayor probabilidad de reinfectarse que quienes sí lo hacen. 3,5

Para VSR en adultos, CDC recomienda una sola dosis de vacuna para personas de 75 años o más y para adultos de 50–74 con mayor riesgo de enfermedad grave; el mejor momento suele ser a finales de verano e inicio de otoño (antes de la temporada). 6

Mito 4 — “Las vacunas causan efectos graves frecuentes (ej. infertilidad)”

Realidad: Los eventos graves asociados a vacunas son poco frecuentes y se vigilan con sistemas de farmacovigilancia. En el caso de las vacunas contra COVID‑19, fuentes médicas revisadas señalan que no causan problemas de fertilidad; además, el balance riesgo‑beneficio favorece la vacunación porque los beneficios superan el riesgo de efectos adversos raros.²

Mito 5 — “Es peligroso vacunarse y a la vez recibir otras vacunas (p. ej. influenza y COVID)”

Realidad: Es posible recibir varias vacunas en la misma visita cuando el personal de salud lo recomiende. Por ejemplo, materiales de salud pública señalan que una persona puede aplicarse la vacuna COVID‑19 junto con la vacuna anual de influenza, y otras que su médico indique.³ En el caso de la vacuna contra VSR, CDC indica que puede coadministrarse con otras vacunas en la misma visita. Los datos de inmunogenicidad cuando se coadministran aún son limitados y podrían observarse títulos de anticuerpos más bajos (sin que se conozca su relevancia clínica); además, la coadministración puede aumentar la probabilidad de efectos secundarios comunes (dolor en el sitio de aplicación, fiebre, cefalea, mialgias).⁶

Cómo identificar información confiable (consejos prácticos):

Prefiera fuentes oficiales: Secretaría de Salud, Organización Mundial de la Salud (OMS), Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y sociedades médicas reconocidas.

  • Desconfíe de mensajes que apelan solo al miedo, sin datos ni referencias, particularmente los de redes sociales.
  • Consulte a su médico de confianza y pida explicaciones claras sobre beneficios y riesgos. 2

La mayoría de los mitos alrededor de las vacunas respiratorias se desmienten con evidencia científica y datos de salud pública. Vacunarse es una de las maneras más efectivas de reducir el riesgo de enfermedad grave y proteger a la comunidad. Si tiene dudas, hable con su médico para obtener información personalizada y comprobable.¹,²

Referencias

  1. Geoghegan S, O'Callaghan KP, Offit PA. Vaccine safety: myths and misinformation. Front Microbiol. 2020 Mar 17;11:372. doi:10.3389/fmicb.2020.00372. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7090020/
  2. Mayo Clinic. Debunking COVID-19 myths [Internet]. Rochester (MN): Mayo Foundation for Medical Education and Research; 2023 [Consultado 16 diciembre 2025]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/coronavirus/in-depth/coronavirus-myth s/art-20485720
  3. Alliant Health Solutions. COVID-19 vaccine: myths and facts [Internet]. Atlanta (GA): National Quality Innovation Network–Quality Improvement Council; 2023 [Consultado 16 diciembre 2025]. Disponible en: https://quality.allianthealth.org/wp-content/uploads/2023/11/COVID-19-Vaccine-Myths-an d-Facts-Fall-2023-FINAL_508.pdf
  4. Piccaluga PP, Di Guardo A, Lagni A, Lotti V, Diani E, Navari M, Gibellini D. COVID-19 vaccine: between myth and truth. Vaccines (Basel). 2022 Feb 23;10(3):349. doi:10.3390/vaccines10030349. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8950941/
  5. Vaccinate Your Family. Viral mythbusting [Internet]. Washington (DC): Vaccinate Your Family; 2023 [Consultado 16 diciembre 2025]. Disponible en: https://vaccinateyourfamily.org/viral-mythbusting/
  6. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). RSV vaccine guidance for adults [Internet]. Atlanta (GA): CDC; 2025 [Consultado 16 diciembre 2025]. Disponible en: https://www.cdc.gov/rsv/hcp/vaccine-clinical-guidance/adults.html

Consulte a su médico.
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